El falso debate
La ideología sanitaria de la resistencia
| Autores: | Caceres Vega, Edgar Oscar Narvaez Fernandez, Raniro W. |
La salud y la educación son los determinan
-
tes sociales sustantivos que explican en sus
flujos y reflujos históricos los éxitos y las
fatalidades de las sociedades, son los que
proyectan la visión de hombre en el tiempo
sobre la geografía que la contiene –la
geopolítica no funciona sin el sustantivo
humano.
Revisados los antecedentes históricos, casi
al cumplir el primer centenario -la creación
de la pedagogía nacional fue la mayor
preocupación y objetivo estratégico de estado, asimismo, la sanidad en la difícil
geografía en los azanaques y en la selva feraz
e indómita se escribían inéditas historias de
planificación sanitaria expresadas en el
hospital santa albina dotada de la
infraestructura y de la ideología que
expresaba necesidades epidemiológicas
basadas en la sociología minera de principios
de siglo.
En el transcurso del segundo centenario la
nada, en un orden establecido y una
ciencia de planificación de políticas
publicas primero la guerra fría y en este
contexto la larga noche de los sables y las
caballerizas militares de pleno borraron
las tareas de estado para atender la salud
de la población boliviana, altísimas tasas
de muerte y enfermedad afectando a la
población más vulnerable de niños y
mujeres que no conmovió al régimen, en
medio de la noche lóbrega unas gota en el
desierto –políticas públicas de sanidad a
través de la movilización popular, y
después nuevamente la nada, el discurso
de políticos adiaforizados sin cumplir
políticas y objetivos sanitarios; primero la
década perdida, casi inmediatamente
incumplidos los objetivo del milenio y hoy
perdidos en la agenta 2015/2030 -la
confusa cobertura universal.
Una luz de esperanza surge con un
movimiento de mandiles blancos que logra
visibilizar la precariedad sanitaria histórica,
y la falta de doctrina sanitaria. Bolivia
enfermo de la esquizofrenia del consumo y
de la ultra corriente medicalizadora
hospitalocentrista, iatrogénica y costosa
sin una base de criterios científicos que le
den el soporte y el sustento técnico.
Este documento demuestra que la tesis del
discurso sin el correlato ideológico expresa
políticas de estado totalmente
adiaforizadas, raquíticas, frágiles, pobres.
Entre tanto los actores principales de
doctores y autoridades no logran ponerse
de acuerdo en nada, falta la bendita idea
primaria y vital –la ideología sanitaria que
proporcione la luz de objetivos del por que
y el para que, de datos, que expresan
necesidades de lo concreto fatídico.
– La epidemiología oculta.