La Luz También Descansa
Historias para los sueños
| Colaborador: | Pérez Paredes, Sergio Jhoel (Editor Literario) |
Hay libros que no están destinados a ser leídos, sino a ser
sentidos.“La luz también descansa”es uno de esos textos que
se apoya en el silencio en lugar del ruido; que busca la
permanencia en lugar del brillo momentáneo. Este libro no
pretende enseñar con una voz fuerte, sino a través de gestos
sutiles, como unacariciainvisible que deja huella.
Madaí Mendoza Vásquez escribe desde una profunda
comprensión de la infancia: sabe que el miedo no siempre se
expresa, que el cansancio también hiere, y que la noche puede
convertirse en un territorio sagrado si alguien lo cuida. En
estas historias, dormir no significa desaparecer; es un acto de
confianza. La luz no se extingue; se recoge. Y los sueños no
son unafuga, sino un abrigo.
Aquí, los bosques escuchan, las estrellas se fatigan, y los
ángeles no imponen, sino que acompañan. Cada relato es una
manera de comunicar al lector —ya sea niño o adulto— que
está a salvo, que puede soltar el peso del día, y que alguien
vela por él incluso cuando los ojos se cierran. Hay una ética
del cuidado que permea todo el libro, una ternura que no es
ingenua, sino consciente.