RELATOS, REFLEXIONES Y POEMAS DE TI Y DE MÍ
| Autor: | B, MIGUEL ANGEL GIRONDA BEDREGAL |
Hay libros que se construyen a partir de una historia; otros, a partir de muchas historias que, con el paso del tiempo, terminan formando una sola: la historia de quien las vivió.
Relatos, reflexiones y poemas de ti y de mí pertenece a esta segunda clase.
Al acercarme a estas páginas como editora, encontré una obra profundamente personal, construida desde la experiencia, la memoria y el sentimiento. No es un libro que pretenda establecer verdades sobre el amor o explicar la vida. Es, más bien, un espacio en el que el autor se permite recordar, sentir, cuestionarse y compartir aquello que alguna vez pasó por su corazón.
En sus páginas conviven el amor y el desamor, la nostalgia y la esperanza, la familia, la amistad, la infancia, los lugares queridos, las despedidas y los encuentros. Aparecen también las huellas de diferentes etapas de una vida: los recuerdos de los abuelos, los hermanos, los padres, los amigos, los lugares que marcaron la memoria y las experiencias que, de una u otra manera, fueron dejando enseñanzas.
Uno de los rasgos que más destaca en esta obra es precisamente su autenticidad. La escritura no busca esconderse detrás de una elaboración literaria excesiva. Por el contrario, conserva una expresión directa, cercana y emocional. El autor escribe como quien conversa con alguien conocido, como quien comparte una canción, un recuerdo o una reflexión que llevaba tiempo guardada.
Esa característica debía ser respetada durante el proceso editorial.
Por ello, la revisión de estos textos no buscó transformar su voz ni convertirla en una escritura diferente. La intención fue acompañar el texto, corregir aquello que podía dificultar su lectura y cuidar su presentación, procurando que detrás de cada corrección continuara estando la misma persona que escribió originalmente estas páginas.
En los poemas encontramos una sensibilidad particular hacia las imágenes de la naturaleza. Las flores, los jardines, los pájaros, el vuelo, los paisajes y los lugares queridos aparecen una y otra vez como parte de un lenguaje propio. Pero también encontramos algo más sencillo y, quizá por eso, más cercano: una mirada hacia las pequeñas cosas que muchas veces terminan siendo las que más permanecen en la memoria.
Hay poemas dedicados al amor, pero también a la familia, a los hermanos, a los padres, a la patria y a quienes dejaron alguna huella. Hay textos nacidos de la felicidad y otros escritos desde la pérdida. Algunos hablan desde la serenidad; otros, desde la herida. Y esa diversidad no debe entenderse como una falta de unidad, sino como el reflejo natural de una obra construida a partir de diferentes momentos de una vida.
Como editora, considero que esa variedad constituye una de las riquezas de este libro.
Porque de ti y de mí no habla únicamente del autor. Habla también de quienes alguna vez fuimos ese «tú» en la vida de alguien; de quienes amamos, esperamos, nos equivocamos, perdimos, volvimos a empezar y aprendimos a mirar hacia atrás con menos dolor y más gratitud.
En estas páginas también hay memoria de una tierra. Bolivia aparece a través de sus lugares, sus costumbres, sus ciudades, sus comidas, sus paisajes y, sobre todo, de su gente. La Paz, Sorata, Mallasa y otras regiones forman parte de un universo afectivo que permite comprender que los recuerdos no siempre viven únicamente en las personas: también permanecen en los lugares que alguna vez llamamos hogar.
Leer este libro es, en cierta manera, acompañar al autor por esos caminos.
Algunos lectores encontrarán aquí una historia que les resulte familiar. Otros reconocerán una emoción que creían exclusivamente suya. Tal vez alguien recuerde a una persona después de leer un poema; tal vez otro vuelva mentalmente a un lugar de su infancia. Esa posibilidad es, desde mi perspectiva, uno de los mayores valores de la literatura personal: cuando una experiencia íntima consigue despertar algo en quien la lee, deja de pertenecer solamente a quien la escribió.
Este libro no pretende tener la última palabra sobre el amor, la vida o los vínculos. Tampoco pretende ofrecer respuestas definitivas.
Simplemente comparte una mirada.
Una mirada que ha aprendido de los encuentros y de las despedidas, de la alegría y del dolor, de la familia, de la amistad, de los viajes, de la memoria y del paso inevitable del tiempo.
Como editora, mi deseo es que el lector se acerque a estas páginas sin buscar perfección, sino verdad; sin esperar respuestas, sino dispuesto a reconocer emociones.
Porque detrás de cada relato, cada reflexión y cada poema hay algo que ninguna corrección editorial puede ni debe modificar: una vida que quiso ser contada.
Y quizá esa sea la esencia de este libro.
No solamente hablar de ti.
No solamente hablar de mí.
Sino encontrarnos, por un instante, en aquello que alguna vez sentimos juntos.