LA TORMENTA QUE DEJAMOS
| Autores: | Apodaca Lino, Willy Aldair Melissa, Villarroel |
| Colaborador: | Chavez Cazasola, Gabriel (Coordinador Editorial) |
Como dice Elvira Hernández, al final no se puede ser uno frente a las palabras: quedan ellas y nuestra sombra. Siempre llega la hora en que hay que retirarse, como una cenicienta, a la soledad intemporal que la poesía exige: esa terrible duplicidad entre quien escribe y lo escrito. Es en ese espacio límite donde comienza el libro que tenemos entre manos, y donde leer a Aldair Apodaca se convierte en un acto de acompañamiento: no para dominar la palabra, sino para dejar que el lenguaje avance, que los espacios, los cuerpos y la tormenta se desplieguen por sí mismos.
En La tormenta que dejamos, el autor se reconoce en un espejo que no devuelve una sola imagen, sino un coro de superficies en movimiento. Un espejo que se fragmenta, se oscurece, se ilumina desde ángulos inesperados. “buscar en el rostro / un espejo”, dice en uno de los primeros poemas, y esa búsqueda, tan mínima en apariencia, sostiene todo el libro: el cuerpo visto desde afuera, la soledad vista desde adentro, la ciudad reflejada en todas las superficies que nos devuelven nuestra propia sombra.