MEMORIA DE LA PRIMERA PROMOCIÓN DE PSICOLOGÍA EN BOLIVIA
1971-2026
| Autor: | Blanco Guzmán, Mario |
Es para mí un honor profundo —y también una emoción difícil de disimular— escribir estas palabras iniciales para una obra que no solo recoge hechos, sino que preserva una parte viva de nuestra historia académica y profesional. Este libro no es únicamente una remembranza; es en muchos sentidos, un acto de memoria colectiva que da testimonio de los orígenes, los esfuerzos, los sufrimientos y las convicciones que hicieron posible el nacimiento de la psicología como carrera universitaria en nuestro país.
Quienes firman estas páginas no solo son autores, fueron también estudiantes en una etapa fundacional, protagonistas de un tiempo en el que todo estaba aún por definirse. Tuve el privilegio de acompañarlos durante esos años iniciales, en aulas donde no solo se transmitían conocimientos, sino donde también se forjaban amistades duraderas, se formulaban preguntas, se ensayaban y discutían certezas y se gestaba una comunidad profesional de muy alto nivel. Ese tránsito compartido generó vínculos académicos que hoy se reflejan en la confianza que depositan en mí al invitarme a prologar esta obra.
El lector encontrará aquí una reconstrucción valiosa de los primeros pasos de una carrera que nacía en un contexto donde la psicología aún buscaba su labor institucional y social. No se trataba únicamente de abrir un programa académico, sino de sostener una apuesta intelectual y ética: formar profesionales capaces de comprender la complejidad humana en una realidad diversa, desafiante y definitivamente cambiante.
Este libro recupera con rigor y sensibilidad la historia institucional de la Universidad Católica Boliviana en ese momento crucial, así como el proceso de creación y consolidación de la carrera de psicología, la primera de nuestro país. Pero va más allá de una narración cronológica. En sus páginas se registran experiencias, nombres y circunstancias que permiten comprender el carácter pionero de aquella empresa. Se reconoce el papel de los docentes que, con distintos enfoques y trayectorias, contribuyeron a dar forma a un proyecto académico que debió ejercitarse desde cero.
Especial mención merece el esfuerzo colectivo de muchos de este grupo por impulsar la organización profesional de la psicología en Bolivia. La iniciativa de crear un colegio de psicólogos, no fue un simple trámite institucional, sino la expresión de una conciencia emergente sobre la necesidad de consolidar una identidad profesional con estándares éticos y proyectar la disciplina en el plano social. Este impulso que hoy podría parecer natural, fue en su momento un acto de visión y compromiso.
Hay además, en esta obra, un valor testimonial que merece ser destacado. En tiempos donde la inmediatez suele desplazar a la memoria, detenerse a narrar los orígenes, implica también una forma de responsabilidad ante la historia. Recordar no es solo mirar hacia atrás; es ofrecer a las nuevas generaciones de psicólogos un punto de referencia, una raíz desde la cual pensar su propio quehacer. Este libro cumple, en este sentido, una función formativa con el mensaje de que toda institucionalidad posee una historia y que toda historia está hecha de personas concretas con aciertos, dudas y convicciones.
Desde mi lugar, como docente en aquellos años, no puedo evitar considerar estas páginas también como un espejo del tiempo compartido. Reconozco en ellas no solo los hitos que marcaron una etapa, sino las huellas de un proceso humano de crecimiento de unos estudiantes que se convirtieron en colegas referentes de nuestra disciplina. Verlos hoy, reunidos al cabo de muchos años, reconstruyendo su propia historia, es una de las mayores satisfacciones que puede ofrecer la vida académica.
Confío en que este trabajo encontrará lectores satisfechos, no solo entre quienes formaron parte de esa primera etapa, sino también entre estudiantes, docentes y profesionales que deseen comprender cómo se construyen los caminos que hoy transitamos con mayor certeza. Si algo deja claro este libro es que toda disciplina, para consolidarse, necesita no solo teoría y práctica, sino también memoria. Ha sabido convertir la experiencia colectiva en relato y el relato en legado.
Eric Roth PhD
La Paz, 25 de abril de 2026